Pitchfork Music Festival CDMX 2025: cuatro días de diversidad
Fotos por Roxana Torres / Texto por David De La Rosa
Después de mucha expectativa, el pasado fin de semana se llevó a cabo la segunda edición del Pitchfork Music Festival CDMX, presentando una amplia variedad de proyectos de diversos géneros.

Las actividades del Pitchfork Music Festival CDMX comenzaron el jueves 1 de mayo, en donde destacó la participación de los californianos Untitled (Halo) quienes hicieron vibrar el Foro Indie Rocks con su estupenda propuesta, acompañados de los locales Luz Luz Luz! y el colectivo de música electrónica Naafi.









El segundo día del festival tuvo lugar en el Estadio Fray Nano, iniciando con el tapatío Rosas, que cautivó al público que desde temprano se hizo presente. La tarde se sentía muy amena, perfecta para recibir a A Veces Siempre, proyecto alterno de algunos de los integrantes de Austin TV, y que a diferencia de la legendaria banda de rock instrumental, nos muestra una faceta más relajada que sirvió para poner en el mood a todos los asistentes antes de la llegada de Bedouine, la cantante y compositora siria-estadounidense que cautivó a la audiencia con un hermoso folk que destacó por la intimidad con la que ejecutó cada una de sus canciones, acompañando su cálida voz únicamente con una guitarra acústica.
Misma fórmula fue la que repitieron los compatriotas brasileños Tim Bernades, y más tarde Rodrigo Amarante. El primero, con mucho carisma, conectó muy bien con la gente, quienes daban muestras de cariño con gritos y aplausos entre cada una de sus canciones. El segundo, con toda su experiencia y su gran presencia en el escenario, generó un sinfín de ovaciones durante su show, y dejó en claro que cuando se trata de música, el idioma no es una barrera, ya que pudimos escuchar a muchas personas coreando sus letras en portugués.
Estas tres presentaciones, en particular, fueron mágicas, quizá por ser un momento en el que la atención del público se centró totalmente en las canciones, las voces y las melodías acústicas interpretadas por los artistas, dejando todo listo para uno de los actos más esperados del segundo día del festival.
Silvana Estrada salió al escenario entre muchas muestras de aprecio de parte del respetable, y así comenzó un set plagado de éxitos que dejó en claro porqué es una de las musas de la canción mexicana. Además, la veracruzana aprovechó para presentar por primera vez material de su nuevo álbum que estará disponible en este 2025. Al final de Detesto En Mí, Silvana y la estupenda banda que le acompañaba ejecutaron un fragmento de Glory Box de Portishead, más tarde, Bedouine subió al escenario para juntas interpretar One More Time, y ya para cerrar su maravilloso concierto, subieron al escenario Tim Bernades y Rodrigo Amarante. Juntos los tres, se presentaron como Los Choripanes, entre risas, dejando en claro la bonita relación de amistad que la mexicana logró formar con sus invitados de honor, interpretando una exquisita versión de Coqueiro. Después, Bedouine regresó al escenario para bailar e interpretar con ellos Tenías Que Ser Tú, dejando a los asistentes en un estado de total éxtasis y felicidad.
La noche del viernes cerró con los ingleses Black Country, New Road, quienes interpretaron su nuevo álbum Forever Howlong en su totalidad, dando cátedra y demostrando por qué hoy por hoy son una de las mejores bandas que el mundo moderno tiene la dicha de presenciar. La gente se entregó por completo de inició a fin, quedando pasmados más de una vez ante el sorprendente e indudable talento de los de Cambridge, cerrando con broche de oro la segunda jornada del Pitchfork.



















El sábado era, quizá, el día más esperado, y comenzó desde temprano con el rapero irlandés Rejjie Snow, quien se mostró muy amable y receptivo con la gente, abriendo de estupenda forma el tercer día del festival. Un poco más tarde, ya con un gran número de personas entre la audiencia, se dio uno de los shows más esperados de todo el evento; Machine Girl fue el acto más explosivo, rebelde, caótico y desenfrenado de todo el festival, sin lugar a duda. La gente se volvía loca cada vez Matt Stephenson bajaba del escenario para hacer crowdsurfing entre la audiencia, quienes replicaron el acto múltiples ocasiones. Las sonrisas y la euforia lo decían todo: estábamos ante un momento especialmente único. La incontrolable energía del punk industrial de Machine Girl se llevó el alma de los asistentes.
Difícil era igualar este momento, pero aún era temprano, y todavía había muchas cosas qué ver y escuchar. Rozando el atardecer, Roc Marciano & The Alchemist nos llevaron a los recónditos más oscuros del rap underground americano, con líricas crudas y exquisitas bases de un productor legendario que ha trabajado de la mano de los grandes del género, como Kendrick, Eminem, Nas, y por supuesto, Earl Sweatshirt, el siguiente en salir al escenario.
El rapero de 31 años nacido en Chicago comenzó su carrera musical a muy temprana edad, llamando la atención de Tyler The Creator, destacando por contar con una voz y un talento privilegiados, que lo hacen ser de lo mejor del rap norteamericano hoy por hoy, algo que el público tuvo muy en claro en todo momento, ya que se presenció una vibra de sumo respeto y admiración ante Kgositsile.
Para muchos, el clímax del Pitchfork llegó con Beth Gibbons, la cantante y compositora británica conocida por ser la vocalista de la legendaria banda de triphop Portishead. Mucho amor de parte del público, y muchos gritos de “madre” se hicieron presentes durante todo su acto, que nos transportó a terrenos oníricos repletos de densa oscuridad y elegancia, acompañada de estupendos músicos que nos otorgaron ejecuciones exquisitas de todos sus exquisitos. A lo largo de 12 canciones, Gibbons presentó su más reciente LP Lives Outground de 2024, y para el deleite de todos, interpretó Roads y Glory Box, enchinando la piel de todos los presentes, llevando a algunos hasta las lágrimas. No hay palabras para describir aquel momento, fue como un viaje astral.
La noche del 3 de mayo cerró con la experimentación sonora de Oneohtrix Point Forever y el productor y DJ británico Ross From Friends. El domingo 4 de mayo el cierre de actividades del festival tuvo lugar en la Casa Del Lago dentro del Bosque De Chapultepec, con una mezcla de visuales y sonido envolvente con las presentaciones de la neoyorquina James K y Edgar Mondragón & IMGN, en lo que fue una tarde bastante íntima y gratificante, perfecta para terminar lo que fue el Pitchfork Music Festival 2025.










