Enjambre llena el Palacio de los Deportes con un show íntimo y poderoso
Reseña y Fotografías: Cristóbal Marín
27 de junio de 2025 — La banda mexicana Enjambre ofreció un concierto inolvidable en el Palacio de los Deportes como parte de su Daños Luz Tour, logrando un lleno total y reafirmando su lugar como uno de los actos más sólidos del rock alternativo nacional.

Desde las primeras horas de la tarde, miles de fanáticos se dieron cita en el recinto, con un ambiente cargado de expectativa. La noche arrancó con la presentación de los españoles Viva Suecia como teloneros, preparando el terreno con su característico sonido emocional. A las 8:50 p.m., Enjambre tomó el escenario y desató la euforia con un setlist de 25 canciones que recorrieron su trayectoria, incluyendo temas icónicos como “Visita”, “Dulce soledad” y “Sábado perpetuo”.
Sin embargo, uno de los momentos más esperados de la noche fue la interpretación de “Juguete” y “Vínculo”, dos de sus más recientes sencillos. “Juguete”, con su atmósfera densa y confesional, capturó al público con líneas como “por mis traumas te hice juguete… maldita depresión, la voz que sin razón es mi juguete”, provocando un silencio emocional seguido por un estallido de aplausos. Por su parte, “Vínculo” ofreció un momento más introspectivo, con una interpretación cargada de melancolía y conexión con los asistentes.


El espectáculo visual fue otro de los puntos fuertes del concierto: luces perfectamente sincronizadas, pantallas que acompañaban la narrativa sonora y una ejecución impecable de cada uno de los músicos. Luis Humberto Navejas, al frente, mostró su potencia vocal, mientras que los demás integrantes ofrecieron un performance sólido, maduro y emocionalmente contundente.
El público, conformado por varias generaciones, respondió con entusiasmo, cantando cada tema de principio a fin. Ya sea que descubrieron a Enjambre con Daltónico o que hoy se enganchan con Daños Luz, todos se unieron en una misma voz esa noche.


El cierre con “Cobarde” y “Vida en el espejo” selló una velada mágica, demostrando que Enjambre no solo mantiene su esencia, sino que evoluciona sin miedo, conectando con viejos y nuevos fans por igual. Una presentación que dejó claro que su vínculo con el público es más fuerte que nunca.
